📝WINDOWS 11 SE PROTEGERÁ SOLO: ESTA FUNCIÓN SE ACTIVARÁ AUTOMÁTICAMENTE
Integridad de memoria llegará a más PCs en octubre… y los usuarios que juegan también deberían prestar atención
Hay funciones de Windows que pasan completamente desapercibidas hasta que Microsoft decide cambiar la manera en que se activan. Integridad de memoria es una de ellas.
La compañía confirmó que, a partir de octubre de 2026, las actualizaciones de calidad de Windows 11 comenzarán a habilitar automáticamente esta protección en una mayor cantidad de equipos compatibles que todavía la tengan desactivada. No se trata de una función nueva ni de una característica experimental: lleva años formando parte de Windows y ya está activada de manera predeterminada en muchas instalaciones compatibles. La novedad está en que Microsoft quiere extender esa protección a más ordenadores que hasta ahora quedaban fuera de la activación automática.
Y acá aparece un detalle interesante: no estamos hablando solamente de seguridad. Integridad de memoria también puede tener consecuencias sobre el rendimiento del sistema, especialmente en determinados equipos y videojuegos.

¿QUÉ ES EXACTAMENTE LA INTEGRIDAD DE MEMORIA?
Para entender por qué Microsoft quiere activarla, primero hay que entender qué protege.
Integridad de memoria, también conocida como HVCI (Hypervisor-Protected Code Integrity), forma parte de Virtualization-Based Security (VBS). Su objetivo es proteger una de las zonas más sensibles de Windows: el kernel, la parte del sistema operativo que tiene acceso privilegiado al hardware y a numerosos recursos fundamentales.
La idea es bastante sencilla de explicar.
Windows utiliza el hipervisor para crear un entorno aislado y protegido donde se realizan determinadas comprobaciones de seguridad. De esta manera, aunque un atacante consiguiera comprometer determinadas partes del sistema, encontraría una barrera adicional antes de poder ejecutar código malicioso con privilegios elevados dentro del kernel. (Microsoft Learn)
Dicho de otra manera: Microsoft está intentando que Windows sea más difícil de atacar desde sus niveles más profundos.
Y esto es importante porque los ataques contra el kernel pueden ser especialmente peligrosos. Un malware que consigue operar con privilegios elevados puede tener un nivel de control sobre el sistema muy superior al de una aplicación convencional.
¿Qué va a cambiar en Octubre?
Hasta ahora, la activación automática de Integridad de memoria estaba especialmente vinculada a determinados escenarios, como las instalaciones limpias de Windows 11 sobre hardware compatible.
Microsoft ahora quiere ampliar ese comportamiento.

A partir de octubre, las actualizaciones de calidad de Windows 11 comenzarán a activar Integridad de memoria en más dispositivos elegibles que todavía no la tengan habilitada. Si el equipo tampoco tiene activada la seguridad basada en virtualización, Windows podrá habilitar VBS como parte del proceso.
Pero hay una aclaración importante.
No significa que Microsoft vaya a encenderla indiscriminadamente en todos los ordenadores.
Windows realizará evaluaciones de compatibilidad antes de proceder. Entre los factores considerados se encuentran las capacidades del hardware, los controladores instalados y determinadas cuestiones relacionadas con el rendimiento.
Esto tiene bastante sentido: activar una función de seguridad a nivel de kernel en un equipo con controladores incompatibles podría generar problemas mucho más graves que simplemente perder algunos puntos de rendimiento.
¿Qué PC necesita Windows para activarla?
Microsoft ya establece determinados requisitos para la habilitación automática.
En sistemas x64, hablamos de al menos 8 GB de RAM, un SSD de 64 GB o más, virtualización habilitada en BIOS/UEFI y controladores compatibles.
En cuanto al procesador, la documentación de Microsoft contempla Intel Core de 8.ª generación o posteriores —con algunas particularidades según la versión de Windows— y AMD Zen 2 o posteriores, además de determinadas plataformas Qualcomm.
Pero los componentes por sí solos no son suficientes.
Los controladores también importan muchísimo.
Microsoft advierte que determinados drivers o aplicaciones pueden presentar incompatibilidades con Integridad de memoria. Entre los ejemplos históricos aparecen incluso algunas soluciones antitrampas utilizadas en videojuegos y determinados programas que trabajan a bajo nivel.
Por eso Windows analiza el estado del dispositivo antes de tomar la decisión.

Y AHORA VIENE LA PARTE QUE LE INTERESA A LOS JUGADORES
Hasta acá todo parece bastante positivo.
Más seguridad, protección del kernel y menos posibilidades de que un código malicioso consiga instalarse en una de las zonas más privilegiadas del sistema.
El problema es que la seguridad también puede tener un pequeño coste de rendimiento.
Integridad de memoria utiliza virtualización y mecanismos adicionales para verificar el código que se ejecuta en el kernel. Eso significa que existe cierta sobrecarga.
El impacto, sin embargo, no es igual en todos los equipos.
Microsoft y diferentes análisis señalan que los sistemas más antiguos pueden verse más afectados, mientras que procesadores relativamente modernos que cuentan con mecanismos de virtualización y extensiones específicas para acelerar estas operaciones deberían experimentar un impacto mucho menor.
Por eso durante años apareció una recomendación bastante conocida entre determinados usuarios de PC gaming:
“Si querés exprimir hasta el último FPS, desactivá VBS o Integridad de memoria”.
Pero esa recomendación siempre tuvo una contrapartida.
Al desactivarla, también estás eliminando una capa de seguridad.
¿Microsoft va a activarla aunque yo la haya desactivado?
Acá hay una diferencia fundamental.

Si Windows determina que tu equipo es compatible y actualmente no tiene la protección activa, puede incorporarlo al nuevo despliegue.
Pero Microsoft ha indicado que los equipos en los que Integridad de memoria haya sido deshabilitada deliberadamente por el usuario no serán simplemente revertidos por este despliegue. Esto también resulta especialmente relevante en organizaciones que administran estas configuraciones mediante políticas.
Por eso hay una diferencia entre:
“Nunca estuvo activada” y “La desactivé intencionadamente”.
No necesariamente recibirán el mismo tratamiento.
¿CÓMO SABER SI ESTÁ ACTIVADA EN TU PC?
Comprobarlo es bastante sencillo.
Abrí Seguridad de Windows, ➡️ entrá en Seguridad del dispositivo y después seleccioná ➡️ Detalles de aislamiento del núcleo.
Ahí vas a encontrar la opción Integridad de memoria.
Si está activada, Windows ya está utilizando esta capa adicional de protección.
Si está desactivada, podés comprobar también si existe algún motivo de incompatibilidad relacionado con controladores o hardware antes de tomar una decisión. Microsoft recomienda revisar estos aspectos porque un driver incompatible puede provocar desde problemas de funcionamiento hasta, en casos poco frecuentes, fallos durante el arranque.

¿Conviene activarla para jugar?
Acá no existe una respuesta universal.
Si tenés un PC moderno, los beneficios de seguridad probablemente pesen mucho más que una posible diferencia pequeña de rendimiento.
Si, en cambio, utilizás un equipo más antiguo y estás intentando conseguir el máximo rendimiento posible en videojuegos, puede ser razonable comprobar primero cuánto afecta realmente a tu sistema en lugar de asumir que necesariamente perderás muchos FPS.
Y existe otro punto importante: si el problema aparece después de habilitar Integridad de memoria, actualizar los controladores o el software incompatible debería ser la primera opción, antes de desactivar permanentemente la protección. Microsoft recomienda precisamente revisar y actualizar las aplicaciones o drivers afectados cuando existen incompatibilidades.
WINDOWS QUIERE QUE LA SEGURIDAD SEA EL ESTADO NORMAL
El movimiento de octubre encaja dentro de una estrategia mucho más amplia.
Durante años, muchas características de seguridad de Windows han dependido de que el usuario supiera que existían, entendiera qué hacían y decidiera activarlas.
Microsoft está intentando cambiar esa lógica.
La compañía quiere que la configuración segura sea cada vez más el comportamiento predeterminado, siempre que el hardware, los controladores y el rendimiento del equipo lo permitan. La propia Microsoft describe este enfoque como hacer que la seguridad esté integrada desde el principio y activada de forma predeterminada.

Y eso nos deja con una situación bastante interesante.
Para la mayoría de los usuarios, probablemente no haya nada que hacer. Windows analizará el equipo y, si corresponde, habilitará la protección mediante las actualizaciones.
Pero para quienes tienen un PC gaming, hardware antiguo o utilizan determinados controladores y herramientas de bajo nivel, octubre puede ser un buen momento para revisar qué está haciendo Windows con su sistema.
Porque una actualización de seguridad no siempre significa simplemente:
“Instalar y listo”.
A veces también significa entender qué hay detrás del interruptor.
Y en este caso, ese interruptor está conectado directamente con una de las partes más importantes —y delicadas— de Windows.
Más seguridad por defecto, sí. Pero también una nueva variable que los usuarios de PC, especialmente los gamers, deberían conocer.
Newsletter Academia de Informatica
Aca vas a encontrar todas las novedades de La Academia, el mundo de la tecnología y mucho mas...
Respuestas